Las relaciones de pareja son complejas, intensas y no siempre se potencian como deberían ya que el entorno familiar, la rutina y las obligaciones impiden que los vínculos recorran los rumbos que se esperan.

Una de las facetas que más suele resentirse con el paso el tiempo es la sexual. Así, la pasión se va consumiendo, el amor parece que se desvanece y lo que había comenzado con una llama ardiente de pasión culmina siendo tan solo una chispa que poco puede encender en el fuero interno de cada uno de los amantes.

Si la pasión es como una llama que debe ser alimentada cada día con nuevos troncos…
¿cómo es posible avivarla para que nunca llegue a convertirse en cenizas?

Claves para mantener intacta esa pasión

Fomentar la comunicación, pero no esa comunicación cotidiana de socios que comparten gastos y vivienda, de has pagado esta factura, esta semana te toca a ti la compra, recoge tú a los niños del colegio, etc. Se trata de esa comunicación más profunda en la que os preguntáis ¿Cómo estás? ¿Cómo te sientes? Y no como pregunta cordial y retórica, sino porque realmente quieres sentarte y saber cómo está tu pareja y cómo se está sintiendo. Si puedes hacer algo por el otro, saber sus necesidades y sus preocupaciones y alegrías, compartir todos estos momentos. 

 Y en la sexualidad no va a ser menos. Por ejemplo, podría surgir el caso de que alguno de vosotros se confiese: “no me siento bien con mi cuerpo y eso afecta a mi deseo”. Lo importante es cómo os sentís y qué vais a hacer para aceptaros mejorar la situación si así lo deseáis. Juntos podréis ayudaros si sabéis cómo se encuentra la otra parte. Con halagos, amando cada trocito de vuestra pareja, reconciliando vuestros cuerpos, así empezaréis por volver a conectaros. 

Dedicaros tiempo. Lo más importante en estos casos es que se recupere la atención por la pareja. Muchas veces esa cotidianidad hace que cada uno mire para su lado y que se olvide el porqué de lo que los condujo a estar juntos, uno al lado del otro. ¡Pero hay solución! El modo de reencontrarse puede llevarse a cabo a través de citas que se planifiquen, que se busquen y que se concreten.

Mirarse a los ojos, tomarse de las manos, que los cuerpos vuelvan a entrar en contacto piel con piel es un factor fundamental. Y para ello recurrir a juegos eróticos puede ser una buena alternativa.

Mediante los juegos eróticos o la interacción de las parejas con juguetes eróticos se descubren sensaciones nuevas, propias y ajenas. De esa manera se reaviva esa intimidad y el vínculo que en un primer momento se estableció. Además, los juegos eróticos permiten vincularse desde una manera diferente alimentando de ramitas esa fogata para que se convierta en una explosión de pasión hacia el final del encuentro.

Debéis comenzar por recuperar el encuentro íntimo.

Encontrad un espacio para el intercambio y permitid llevar a cabo una travesía de esas que se emprenden con el objetivo único de querer disfrutar. Podéis viajar sin moveros de vuestro hogar por parajes nunca antes explorados, con tan solo proponer una noche diferente, una tarde exclusivamente reservada para vosotros y para vivir una experiencia nueva o una escapada romántico cuyo centro sea solamente vuestra pasión.

¿Listos para dejar atrás la rutina? ¿Preparados para arrancar el motor de la pasión?

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