Muchas veces se cree que el erotismo o una cita erótica debe ser algo absolutamente natural y espontáneo, que surge como de casualidad. Y puede ser que en ocasiones sea así, sobre todo al principio de una relación cuando tenemos la pasión a flor de piel. Las relaciones íntimas no siguen un patrón lineal y constante, por ello es importante tener cuantos más recursos mejor para afrontar cada una de las etapas que vivimos con nuestra pareja.

Es importante saber que toda pareja pasa por diferentes etapas. En la fase del enamoramiento, la sexualidad suele estar en su mejor momento. Sientes que tocas el cielo con las manos. Todo es nuevo y excitante. Es la etapa en que quieres hacer de todo y en todo momento, pero, con el tiempo, esta energía sexual se estabiliza. No es que os pase solo a vosotros, sucede con casi todas las relaciones. Es el curso normal de la pasión en las parejas y con ello queremos decir que no es ni bueno ni malo. Del enamoramiento se pasa al amor y de una sexualidad explosiva y salvaje a una sexualidad más amorosa y sosegada.

 

A ello se suma que nuestros quehaceres diarios nos absorben la energía y el tiempo, y que el sexo queda relegado al último lugar, esperando encontrar el momento que surja en lugar de buscarlo y
generar ese encuentro íntimo.

Así pueden pasar los días y las semanas aguardando a que llegue el momento ideal en que tengamos tiempo, no estemos cansados o de mal humor, que los niños no estén en casa, que estemos físicamente presentables y nos sintamos deseosos y deseantes.

Teniendo estas cuestiones en cuenta, el encuentro entre dos amantes bien planificado y proyectado con antelación puede ser una perfecta solución para patear el tablero de la falta de pasión en la pareja. Veréis que el encuentro programado puede ser muchas veces más cálido, intenso y encantador que aquellos que se dan en torno a la fugacidad.

Tal es así que os daréis cuenta de que planificar una cita erótica es tan atractivo como formar parte de la misma y para ello es bueno tener en cuenta cierto plan de acción. Partir de las inquietudes y de los gustos eróticos de cada amante es fundamental. No todos los elementos, situaciones o propuestas sirven para todas las personas y es por ello que es bueno poder explorarse y saber en qué lugar se encuentra cada uno respecto de las relaciones íntimas amorosas. Tener en cuenta tus necesidades, gustos y deseos y los de tu pareja es fundamental.

Un plan de acción posible sería organizar cada 15 días una cita erótica sorpresa para el otro. Esto movilizará vuestras mentes y cuerpos. Organizando este encuentro estaréis pensando en sexo y en cómo sorprender a la pareja, qué le gustaría, cómo demostrarle tu amor, qué es lo que necesita. De esta manera, pensando en tu pareja, le estás dedicando tu tiempo, tus pensamientos, estás imaginando la situación y así, se activa el cerebro. 

 

Pensar en sexo da ganas de tener sexo, se impulsa el deseo y buscas cosas nuevas para sorprender. Te informas, descubres nuevas posibilidades que te despiertan el deseo de probarlas, aprendes nuevas técnicas y amplias tu repertorio erótico para destruir la rutina y mantener viva la pasión.

 

¿Por qué es mejor planificar una cita de erótica?

 

Como comentábamos, lo espontáneo puede darse y puede ser una de las maneras en que hayáis descubierto lo que ahora sabéis que os gusta en la cama. Sin embargo, la planificación de estos encuentros os hará disfrutar aún más puesto que os reconectaréis desde otra perspectiva. Veréis que dedicar un tiempo exclusivamente a la pareja, de forma consciente y presente os resultará encantador. A veces creemos que por convivir en pareja ya le estamos ofreciendo casi todo nuestro tiempo al otro y no es así. Una cosa es estar de cuerpo presente y compartiendo espacio y otra muy diferente es estar presente, es decir, mirando a los ojos, atendiendo a tu pareja, escuchándola, mimándola y con toda tu atención en ella y en complacerla.

Cuando os decidáis a planificar deberéis buscar en vuestra mente qué elementos o situaciones podrían ser de vuestro agrado. Párate un momento a tomar un café contigo y analiza qué necesitas en ese momento. ¿Te gustaría tener un encuentro íntimo que acabe en sexo salvaje? ¿Necesitas algo más romántico para reafirmar vuestro amor y todo aquello que os une? O más bien ¿Deseas es una cita en la que simplemente sentarte y poder relajarte con tu pareja desconectar del mundo y volver a sentir su piel, sus labios y sus abrazos? Como organizas tú la cita, tú tienes la sartén por el mango, así que crea un encuentro a tu medida y esto también es una forma de comunicarle a tu pareja qué es lo que necesitas y deseas.

Obviamente debes tener en cuenta a tu pareja, sus gustos y necesidades que no deberían ser opuestos a los tuyos, pero hay momentos para todo. Si decides crear un encuentro específico y tu amante desea otro tipo de cita, ¡genial! Programad una nueva cita en la que sea él/ella sea quien la organice y te exprese así sus deseos.

Para estas citas especiales es importante tener en cuenta los detalles como por ejemplo la ambientación. Utilizando aromas, velas, música y aceites se pueden crear entornos muy sensuales, ideales para dar rienda suelta a la pasión.

También es un excelente recurso recurrir a juegos y juguetes eróticos. Si el mundo de la juguetería erótica es un territorio inexplorado para vosotros, podéis optar por aquellos que incluyen instrucciones o una guía de cómo introducirlos en vuestros juegos de placer.

Planificar una cita erótica puede ser una excelente forma de generar un encuentro íntimo altamente satisfactorio. Es una forma divertida de romper con la rutina erótica ya que activa el juego de seducción, fomenta la comunicación y el conocimiento íntimo en la pareja, reinventa vuestra sexualidad ampliando vuestros recursos eróticos, aviva la pasión y, por supuesto, os hace disfrutar de inolvidables momentos de complicidad y conexión.

¿Te animas a organizar una cita erótica inolvidable?

 

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